miércoles 2 de noviembre de 2011

CARTAS SIN MARCAR

En una mesa de cabrero de cinco, Mauricio y yo nos quedamos afuera rápidamente. Se definiría la partida entre los tres que quedaban, y el juego estaba demasiado charlado.

Para ir al baño del club, había que salir del salón y recorrer unos metros por fuera; mientras me desabrochaba el pantalón, Mauricio se acercó sorpresivamente y me dijo -Recibí esta carta. ¿Conocés la letra? Me llego a enterar de que es una joda, y les rompo la cara.

Miré la carta. La letra era evidentemente de una chica, pero no era linda letra. Chueca, como de quien no escribe mucho. Temblorosa, como de quien no fue al colegio.

“Vos no me conosés y no sabés quién soy, pero yo sí. Por ahí nunca sepas quién soy. A lo mejor un día me animo a darme a conocer. Ese día sólo te voy a decir que yo soy la de la carta por ahí son muchas las que te escriben cartas. Estoy segura que son muchas pero no me importa no me importa nada. Yo te veo casi todos los días, en la plaza me gusta ver cómo jugás al fútbol, y también me gusta cuando terminan y se mojan el pelo y se sacan las remeras transpiradas. Me gustan tus brazos Dios sabe cómo me gustan tus brazos Dios y el cura Rogelio. Se lo tuve que contar porque tenía que comulgar el domingo. Pero me asusta cuando te enojás. No me gusta cuando gritás y cuando rápidamente desidís a agarrarte a trompadas. No te voy a mentir. Cuando te veo pelear me asusta mucho pero también me gusta. Sos fuerte, y tus brazos me gustan ya te lo dije. Sólo quería decirte eso, y que si vos quisieras, me gustaría irme de Villa Cualquiera con vos, sin avisarle a mis viejos ni nada. Lejos.”

No le contesté nada, porque me pareció que la carta era auténtica, y si él pensaba que era una broma de los chicos, que se joda.

Él se la estaba perdiendo.



4 comentarios:

  1. ja, seguro que los siguientes picados los jugó distraido, mirando a los costados a ver quién lo podía ver, me imagino a los de su equipo puteándolo cuando perdía una marca por mirar alrededor.

    ResponderSuprimir
  2. Ese muchacho está a la defensiva, cómo no va a distinguir la letra de una chica; se ve que los amigos lo tienen a maltraer!!
    Y lástima que le contó al cura, suelen ser metiches y malos consejeros, sobre todo los de los pueblos!
    Abrazos!!

    ResponderSuprimir
  3. S A L: Sabés que debés tener razón? no lo había pensado, pero a partir de ese momento, tiraba una pared paranoico. O peor: hacía facha.

    ResponderSuprimir
  4. Etienne: no se olvide que la letra de la Angela es media chueca. Curas bravos, los de los pueblos.

    ResponderSuprimir